F.P.E.S

F.P.E.S- Fundamentos Pedagógicos de la Educación Social 

Aquí facilito tanto el slideshare como el link de drive correspondiente al power point que hemos desarrollado en grupo para la asignatura de Fundamentos Pedagógicos de la Educación Social.




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BIOGRAFÍA


Nació en 1859, en Barcelona, concretamente en Alella. Francisco (Francesc) Ferrer i Guardia fue un conocido pedagogo libertario republicano y anarquista español. Hay dos aspectos que destacan en su vida: su autodidactismo y su compromiso social. Su familia era de campesinos acomodados. Desde muy pequeño fue contario a la iglesia y al catolicismo, a pesar de que sus padres le educaron de forma extremadamente religiosa ya que ellos eran muy católicos. Cuando tan solo era un adolescente, sus padres deciden enviarlo a trabajar a Barcelona, donde entró como aprendiz en un comercio de harinas. El dueño de dicho comercio le inició en los ideales republicanos. De forma autodidacta, estudió a fondo la doctrina de Francisco Pi y Margall y las tesis internacionalistas. Entró a trabajar como revisor en la línea de ferrocarril Barcelona-Cervere, lo que aprovecha para ejercer de enlace del líder republicano Ruiz Zorrilla. Apoyó en 1886 el alzamiento militar del general Villacampa, partidario de Ruiz Zorrilla, cuya finalidad era proclamar la República, pero al fracasar éste tuvo que exiliarse en París, acompañado de Teresa Sanmartí, con la que tuvo tres hijas. Allí se ganó la vida dando clases de español (entre otras). En esa época París era un hervidero de revolución, se encontraba en pleno desarrollo político, cultural, social. Ferrer i Guardia estaba en contacto con republicanos. Hasta la década de 1890 siguió siendo republicano, pero a partir de entonces el desánimo por no alcanzar sus ideales y el descontento por la educación de aquellos años comienza a hacer mella en su forma de pensar y se inicia en el pensamiento anarquista. Es consciente de que la respuesta de esos problemas no está en la República. Una mujer importante también en la vida de Ferrer fue Leopoldine Bonnard, que era su amante por aquella época, esta era maestra librepensadora, con la que recorre Europa y adquiere conceptos educativos anarquistas que después pone en práctica en sus proyectos en España. Conoce también a un grupo de anarquistas y anarcosindicalistas que influyen en su pensamiento. También tiene gran relevancia en su vida la herencia que le dejó Jeanne-Ernestine Meunier cuando murió (en 1901), una antigua y rica alumna suya, católica convencida, para ella la religión y la moral eran una misma cosa, además tomaba clases de español con Ferrer ya que le gustaba mucho viajar. Ambos llegaron a viajar juntos, y a pesar del contraste de pensamiento entre Meunier y Ferrer (una, católica convencida y otro, anarquista convencido), fueron grandes amigos y Meunier se dio cuenta de que no todo lo ateo o que no fuera religioso era malo e inmoral, además ella pudo darse cuenta de lo buena persona que era Ferrer y le profesaba mucha admiración y un sentimiento cercano al amor. La herencia que esta le dejó hizo posible que pudiera llevar a cabo su proyecto en Barcelona para crear la Escuela Moderna, un proyecto práctico de pedagogía libertaria, de ideal racionalista, igualitaria, laica y considerada por Ferrer como natural. En 1901 esta abrió sus puertas, en la calle Bailén, de Barcelona (España), se trataba de un centro educativo cuyo objetivo era transformar radicalmente la experiencia pedagógica. Pronto la Escuela Moderna es criticada y se gana la enemistad de los sectores conservadores y de la Iglesia Católica, que veían en estas escuelas laicas una amenaza a sus intereses y a su forma de pensar y adoctrinar. La Escuela Moderna funciona en Barcelona desde 1901 hasta 1907.Tuvo escolarizados a más de un centenar de niños de ambos sexos (esto era algo muy novedoso ya que las escuelas solían estar segregadas por sexos), también inició la publicación de un boletín, charlas y Universidad Popular para los adultos, recitales y teatro. En sus aulas no tenían lugar enseñanzas religiosas pero sí científicas y humanistas, se fomentaba la no competitividad, el pensamiento libre e individual (es decir no condicionado por una moral o reglas), las excursiones al campo, y el desarrollo integral del niño. Ferrer fue un adelantado a su época. En 1907 se produjo la clausura de la Escuela Moderna y esta fue debida a que en 1906 Mateo Morral, profesor y bibliotecario de la escuela, fue implicado en el atentado fallido contra Alfonso XIII en el día de la boda de este, por tanto la escuela se cerró en 1907 y permaneció así por varios meses. Ferrer fue detenido pero pronto quedó claro que él no tuvo nada que ver con el atentado y fue puesto en libertad, sin embargo la escuela permaneció cerrada, pero él no se rindió, intentó volver a abrirla pero no le fue posible, sin embargo siguió luchando por su causa, creó la Liga Internacional para la Educación de la Infancia, y editó la revista L'Ecole Renouvée.
Finalmente, cuando está en Barcelona es detenido y acusado de haber sido el impulsor de la revuelta “la Semana Trágica” (la rebelión contra la Guerra de Marruecos, una revuelta anticlerical). El tribunal militar que lo juzgó lo tuvo claro (sus enemistades con los clérigos y su vinculación con Mateo Morral no le favorecieron) y enseguida fue declarado culpable y el 13 de octubre de 1909 lo fusilaron en el foso de Santa Eulalia. Antes de caer, gritó: «Soldados, vosotros no tenéis la culpa. Apuntad bien. ¡Viva la Escuela Moderna! Muero inocente y feliz de…». Además en su testamento dejó constancia de su rechazo a los símbolos políticos y religiosos en su tumba y también el deseo de que no se hablase de él para ensalzarlo sino de lo que había hecho en cuanto a la educación y la pedagogía española.

 Las obras publicadas en vida de este autor son las siguientes:


 L´espagnol practique (1895)

 Enseigné par la methode Ferrer (1895)

 Los pecados capitales (1900)

 Cuento ateo (1900)

 Ferrer y la Huelga General (1909)


Las obras póstumas son las siguientes:


 La Escuela Moderna (1910)

 Póstuma explicación (1910)

 Alcance de la enseñanza racionalista (1910)



CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL 



Ferrer i Guardia vivió en el centro de una transición política generada por los cambios provocados por crisis estructurales del sistema, del poder gubernamental y de la sociedad civil. Era una sociedad dual en la que convivían dos mundos muy diferenciados: uno agrario con formas de vida y subsistencia muy atrasadas; y otro con pocas zonas industrializadas donde se abría poco a poco paso una sociedad moderna. Entre ambas zonas la relación era débil. En general, nos hallamos ante una sociedad en la que la pobreza predominaba y las bajas rentas de la mayoría de la población dificultaban el consumo y el ahorro, esto dificultaba en gran medida el desarrollo industrial y la modernización social. El poder lo tenía la burguesía. En 1868 se produce la llamada “Revolución Gloriosa”, que supuso el final de la monarquía de Isabel II. Esto provocó tensión entre carlistas y demócratas, la población comenzó a protestar provocando revueltas. Existe un claro sentimiento democrático, el cual no se define con claridad. Debido a esta situación los republicanos promueven protestas y levantamientos populares pero no tienen consecuencias ya que los partidos de la República están divididos desde su interior. En 1874, la monarquía Borbónica se alza con la victoria, y Alfonso XII es proclamado y reconocido como rey de España. Se proclama la Constitución de 1876, cuyos partidos principales eran: el conservador y el liberal. Mientras que el grupo de conservadores estaba compuesto por los partidarios del rey Alfonso XII, los liberales apoyaron y se unieron a la izquierda moderada burguesa. En 1890 al fin se logra introducir el sufragio universal en España y se aprueba el Código Civil. En 1899, se crea el Ministerio de Instrucción Pública. En 1900 se crea una legislación laboral, se regulariza la seguridad social, el trabajo de mujeres y niños y los accidentes laborales. Un año después es declarado el estado de guerra para evitar las revueltas obreras. Estos cambios políticos tuvieron gran relevancia e influencia en la forma de pensar de Ferrer. El año en el que fallece Ferrer (1909), Alfonso XIII, que estaba reinando y Antonio Maura, del Partido Conservador, dirigían el Gobierno ganador de las elecciones celebradas en Abril de 1907. Entonces comenzó la llamada Semana Trágica de Barcelona, que surgió debido a un anuncio proclamado por el gabinete de Maura en 1909 en el que los reservistas se incorporarían al servicio activo en Marruecos. Los eventuales enfrentamientos entre las tribus rifeñas y las tropas españolas venían realizándose desde algún tiempo atrás. El ambiente bélico era notable, no era algo oculto para la sociedad, y los rifeños amenazaban las rutas de abastecimiento de las minas de hierro, que pertenecían a los principales capitalistas españoles. A los trabajadores españoles no les parecía tentadora la opción de derramar su sangre en defensa de las posiciones coloniales de unos pocos magnates acaudalados. La decisión de Maura promovió trágicas escenas en Barcelona, cuya ciudad era el principal puerto de embarque para Marruecos. Muchos reservistas eran trabajadores catalanes, cuyas familias no estaban en condiciones de perder a quienes ganaban el sueldo. Un fuerte sentimiento antibelicista se propagó por todo el país. El 18 de julio, Pablo Iglesias, hombre que durante tiempo había hecho del saber estar el principio fundamental de la política socialista, advirtió durante un mitin contra la guerra que si fuera necesario los trabajadores declararían una huelga general, con todas sus consecuencias. El mismo día del discurso de Iglesias, los rifeños atacaron las líneas españolas de abastecimiento, dando lugar a una guerra a gran escala. Las manifestaciones en el puerto catalán se extendieron a las estaciones de ferrocarril y a otras ciudades en las que se reclutaban reservistas. La crisis se agudizó en Barcelona cuando el 21 de julio El Poble Catalá publicó una petición de los socialistas catalanes a la secretaría general de Madrid, llamando a la huelga general en toda España.

Unos anarquistas, José Rodríguez Romero y Miguel Villalobos Morena, que pertenecieron a la plantilla de la Escuela Moderna de Ferrer, se iniciaron como núcleo de un Comité de huelga. Reunieron fondos entre los militantes de Solidaridad Obrera y comenzaron a recorrer la ciudad convenciendo a diferentes líderes para obtener su participación. Los socialistas catalanes, que habían estado esperando noticias de Madrid, no tuvieron otra opción que unirse al Comité. En el curso de las primeras horas de la mañana del lunes, delegaciones del Comité se presentaron en las puertas de las fábricas, obligando a los trabajadores a unirse al paro. Los anarquistas asociados a Tierra y Libertad intentaron convertir la huelga en una insurrección, pero las autoridades arrestaron de inmediato a los más importantes activistas de este grupo por provocar a las masas en el ataque de los cuarteles de la policía. Los socialistas, por otra parte, temerosos de los "desórdenes anarquistas", trataron de limitar la huelga a una protesta antibelicista y consideraron todo intento de rebelión como aventurado. El primer día de huelga, el gobernador, Don Ángel Ossorio y Gallardo, dimitió de su cargo y se retiró. El Capitán General de Cataluña, receloso de la guarnición local, dejó las calles en manos de los revolucionarios. La policía prácticamente desaparición, y en el Paseo de Colón un grupo de policías se negó a obedecer la orden de abrir fuego contra la multitud. A causa de la eliminación de las líneas férreas de la entrada de la ciudad Barcelona quedó aislada por un tiempo de las guarniciones externas. Esta lucha en Barcelona llegó a su fin el sábado 31 de julio. Cuando la Semana Trágica finalizó, se registró un promedio de 8 muertos y 142 heridos. La cifra oficial de muertes entre la población civil fue de 104, pero estas cifras fueron manipuladas y deben ser contrastadas con los 600 muertos de los que hablan otras fuentes, tal vez exageradas. Tan pronto como terminó el alzamiento se establecieron tribunales militares para castigar a los revolucionarios En cuatro de los casos en que se aplicó la pena capital, los procesos carecieron de bases judiciales por lo que las víctimas fueron elegidas arbitrariamente. La quinta y última persona en ser ejecutada fue Francisco Ferrer i Guardia. Ferrer había permanecido en el extranjero los meses de marzo y julio de 1909 pero decidió regresar a Barcelona a visitar a su cuñada enferma y a una sobrina que estaba muy grave. Ferrer fue capturado el 31 de agosto, después de estar cinco semanas escondido en su masía, los prelados de Barcelona enviaron una carta a Maura exigiendo públicamente una acción enérgica contra Ferrer y su Escuela Moderna. La respuesta de Maura fue la siguiente: «el gobierno obrará de acuerdo con el espíritu de vuestra carta y las líneas de conducta que señaláis». En octubre de ese mismo año (1909) se creó un Consejo de Guerra en la prisión Modelo de Barcelona y allí juzgaron a Ferrer, que se enfrentaba a la monarquía, la iglesia y al gobierno. Fue declarado culpable de ser el principal autor del incendio del Convento de Perniá y por esto fue condenado a muerte, sin que hubiera pruebas contra él. Se prohibió la entrada de cualquier persona que pudiera aportar datos que demostraran la inocencia de Ferrer, además estuvo lleno de testimonios falsos. Ningún documento demostró su culpabilidad aun habiendo sido registrada su casa varias veces. La detención, el juicio y, finalmente, el fusilamiento, provocó una gran conmoción tanto en el ámbito nacional como en el internacional, fue tal que incluso personas importantes de otros países, intentaron suprimir su ejecución; todas las peticiones en contra de su condena fueron rechazadas. La crisis política provocada por la ejecución de Ferrer y los numerosos mítines y campañas llevaron a Antonio Maura a dimitir. Fue fusilado en el foso de Santa Eulalia el 13 de octubre de 1909. Todo esto pudo ser impedido si la sublevación de Barcelona hubiera acabado con el sistema del turnismo del mismo modo que la rebelión federalista de 1873 lo creó, si no hubiera sido por las maquinaciones políticas del joven rey Alfonso XIII. Su evidente intervención en asuntos parlamentarios ocasionaría un golpe fatal a la política electoral, dando lugar a la dictadura de Primo de Rivera de los años veinte. El tiempo y el conocimiento histórico han demostrado la injusta incriminación de Ferrer en la Semana Trágica. Respecto al ámbito social y educativo antes de la creación de la Escuela Moderna, en el siglo XX uno de los principales problemas era el analfabetismo que asolaba a más de la mitad de la población, siendo un condicionante de este la clase social a la que pertenecían los individuos en cuestión, muy pocos eran los privilegiados que podían acceder a los libros y por lo tanto aprender a leer, escribir etc. Esto se vio acrecentado por el efecto de la guerra, que trajo consigo una pobreza casi extrema e hizo que los maestros fueran desplazados de las aulas a otras menos dotadas e improvisadas en cualquier lugar, pero nadie hacía caso de esto, puesto que la profesión de maestro comenzaba a desprestigiarse y la educación comienza a perder erróneamente su valor. En esta época se pueden distinguir dos líneas de educación, una más tradicional, que defendía entre otras cosas la enseñanza con unos valores religiosos y otra más abierta, que defendía una enseñanza que ayudase a la transformación del país. A pesar de que había varias opciones, la que prevaleció fue la enseñanza tradicional, otorgando parte de esa educación a la iglesia. Frente a este tipo de educación surge la Institución Libre de Enseñanza, fundada entre otros por Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate, etc. fue un intento pedagógico que surgió en España, defendía la libertad de cátedra y no quería que la educación estuviese condicionada por dogmas o prácticas religiosas, estaba basada entre otras en la filosofía de Karl Christian Friedrich Krause, el Krausismo. Posteriormente, y como evolución de esta surge la Escuela Moderna de Ferrer i Guardia, un famoso y libertario pedagogo español, que defendía una escuela basada y adaptada al librepensamiento, basada en la igualdad etc.


LA ESCUELA MODERNA


Desde 1857 la ley obligaba que la enseñanza fuese pública y gratuita, pero esto no se estaba efectuando correctamente, ya que en el año 1900 el 45,27% de la población era analfabeta. En ese momento, la iglesia tenía un gran control sobre la enseñanza, y esto dificultaba que la educación llegase a toda la población, el hecho de que la enseñanza pública fuese extendida o que hubiera mayor control sobre la escuela privada, se veía como una amenaza hacia la educación privada y católica por parte de la iglesia y las clases dirigentes. Ferrer, consideraba la educación como un problema político en el que las clases burguesas contaban con el control de la escuela, quiso terminar con esa situación y se decantó por una pedagogía científico-racional que se basaba en los principios de la ciencia como medio de conocimiento legítimamente válido y que debe estar a manos de toda la sociedad. Es por esto que el 8 de septiembre de 1901 funda la Escuela Moderna en la calle Bailen de Barcelona. En ésta propuesta educativa de Ferrer, la escuela es concebida como un marco libre de jerarquías, en la que el profesor es un compañero y la autoridad, la religión y sus dogmas, son apartados de las tareas educativas. Para Ferrer, la educación liberadora es aquella en la que la escuela contempla una “enseñanza racional y científica que ha de persuadir a los futuros hombres y mujeres que no han de esperar nada de ningún ser privilegiado (ficticio o real), y que pueden esperar todo lo racional de sí mismos y de la solidaridad libremente organizada”,

(…) Donde “los niños y niñas lleguen a ser personas instruidas, verídicas, justas y libres de todo prejuicio. Para ellos, sustituirá el estudio dogmático por el razonado de las ciencias naturales.” (La Escuela Moderna).

Su criterio sobre la enseñanza religiosa consistía en pocos conocimientos útiles y muchos relacionados con la doctrina cristiana y que la enseñanza política estaba orientada a ensalzar el patriotismo. La escuela moderna presenta al profesor como un simplificador de elementos libertarios para realizar un aprendizaje en solidaridad, en el que las niñas y niños son incitados a la reflexión, y al mismo tiempo se les proporcionan respuestas desde la ciencia, estimulando así el pensamiento crítico frente a los dogmas religiosos, el nacionalismo y el militarismo. Para Francisco Ferrer la educación autoritaria no propagaba el desarrollo de las facultades físicas y morales de las niñas y niños, sino que impone pensamientos, impidiendo al alumno a no “pensar de otra manera que la necesaria para la conservación de las instituciones de esta sociedad; de hacer de él, en suma, un individuo estrictamente adaptado al mecanismo social.” (La Escuela Moderna). En ese momento la coeducación de niñas y niños solo existía en poblaciones pobres, y en las ciudades era desconocida la escuela mixta. Ferrer se manifestó en su compromiso por la igualdad, disputando con la razón y la libertad, los prejuicios religiosos y el patriarcado. Éste compromiso fue materializado en la Escuela Moderna mediante la coeducación de sexos y también de clases sociales, práctica que en esa época estableció un gran avance frente al desorden moral que fue impuesto en esos momentos. Para Ferrer el hombre no es inferior ni superior a la mujer, sino que ambos tienen cualidades distintas, cualidades que no justifican la desigualdad en la convivencia social. “La mujer no debe estar recluida en el hogar. El radio de su acción ha de dilatarse fuera de las paredes de las casas: debería ese radio concluir donde llega y termina la sociedad.” (La Escuela Moderna). Ferrer i Guardia pretende además evitar la desigualdad rehuyendo tensiones y competencias entre la sociedad educativa, por ello en la Escuela Moderna no habrían “premios, ni castigos, ni exámenes en que hubiera alumnos ensoberbecidos con la nota de sobresaliente, medianías que se conformaran con la vulgarísima nota de aprobados ni infelices que sufrieran el oprobio de verse despreciados por incapaces.” (La Escuela Moderna). En esa época debido a la pobreza, había mucha suciedad, por lo que los niños que iban a las escuelas solían coger muchas enfermedades, es por esto que Ferrer i Guardia provocó un movimiento higienista con el objetivo de luchar contra esa suciedad (Clave para combatir las enfermedades infecciosas que había en aquella época). Defendió la higiene, mostrando la repulsión que sugiere cualquier objeto, animal o persona sucia diferenciándolo de lo agradable queresulta la limpieza. Debía buscar profesores aptos para llevar a cabo su proyecto, lo cual no fue una tarea fácil, necesitaba personas cualificadas que se adaptasen a la enseñanza científica y racional, por lo que los primeros números del Boletín de la Escuela Moderna fueron destinados a la búsqueda de éstos profesionales, publicando anuncios en los mismos. Ferrer insistía en que para la clase dominante y los gobiernos la “instrucción no es más que un medio de dominación en manos de los directores, quienes jamás han querido la elevación del individuo, sino su servidumbre (…) Basta que conserven el espíritu de la escuela, la disciplina autoritaria que en ella reina, para que todas las innovaciones les beneficien. Para que así sea, vigilarán constantemente; téngase la seguridad de ello.” (La Escuela Moderna). En el mes de agosto de 1901, abrió sus puertas, en el número 70 de la calle Bailén, de Barcelona (España), La Escuela Moderna. En 1907 se cerró la escuela definitivamente, aunque Ferrer trató de abrirla nuevamente no lo consiguió pero hasta el día de su muerte siguió publicando el boletín de la escuela.



INFLUENCIAS EN LA EDUCACIÓN


Según Ferrer Guardia, la educación no puede ser basada en dogmas ni prejuicios, y debía aceptar los métodos de la ciencia, desterrando todo lo que no se puede demostrar por el método científico. La libertad era considerada un valor fundamental, se procuraba la igualdad de todos, niños y niñas, que ese educaban juntos, se rechazaba el espíritu competitivo y por lo tanto toda imposición, exámenes, premios y castigos. Entre sus contenidos, se declaraba prioritaria la educación del conocimiento, los afectos y la sexualidad, la experimentación y la observación de la naturaleza, la solidaridad, la ayuda mutua y la crítica de las injusticias. Ferrer introdujo la enseñanza mixta, apuesta por la educación conjunta sin tener en cuenta el sexo o la clase para combatir las desigualdades existentes entre hombres y mujeres, y entre las distintas clases sociales. También le daba mucha importancia a la higiene, de hecho, hay documentos que verifican que por aquella época, la suciedad de las escuelas era tal, que los niños cogían enfermedades allí. Además apuesta por la enseñanza integral. Ferrer señala la importancia de los  juegos para el libre desarrollo de los alumnos. Una enseñanza más entretenida y libre del aburrimiento y de la prohibición lúdica. Hoy en día, sobre todo en las enseñanzas primarias, tiene lugar este tipo de enseñanza, que es más dinámica y divertida para los niños. También, la educación actual ha tomado como referencia la enseñanza racionalista, en la que se toma la ciencia como base sobre la que se va a construir a una persona nueva y libre. Otra de las aportaciones de Ferrer fue el rechazo de premios y castigos. Pensaba que no se debía dar ni premios ni castigos a los alumnos, ya que los castigos eran contraproducentes a la hora de educar y la utilización de premios haría que los niños se volvieran vanidosos o se sintieran frustrados por querer conseguir alguna gratificación por su estudio. Actualmente, algunos educadores adoptan esa postura, ya que un exceso de castigos puede provocar reacciones negativas en los alumnos, sin embargo, otros educadores sí utilizan este método pero lo hacen de forma responsable y moderada. Por último, la Escuela Moderna siempre estaba abierta. Era utilizada para cualquier tipo de aprendizaje. Tanto la escuela como los espacios públicos fuera de ella. Servían de guardería, escuela para adultos, etc. Por eso la Escuela Moderna se convertía en un pilar fundamental del barrio. Hoy en día disponemos de este tipo de servicios, (como bibliotecas que permanecen abiertas las 24 horas o guarderías) que toman como modelo esta filosofía de Educación permanente. Respecto a la educación social muchas son las influencias tomadas de este gran pedagogo español. Este autor, volcó en su proyecto de escuela moderna unos valores que se encuentran íntimamente relacionados con los que sostienen los profesionales de lo social, los cuales debían aplicarse al conjunto de la sociedad para así poder acercarse a un final para la desigualdad existente. Buscaba la igualdad entre sexos, la educación integral del individuo, el respeto, la justicia, la pedagogía desde el enfoque pacífico, entre muchos otros. Los educadores y educadoras sociales pueden ser sujetos de cambio, al igual que lo fue Ferrer, puesto que él quiso transformar la sociedad mediante la educación desde diferentes sectores. Este se centraba en las causas que generan el problema no en el asunto en sí y en sus efectos. La igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, que se ven como iguales desde su paso por la escuela, ha podido llegar a nuestros días en forma de medidas para seguir trabajando en esta línea, con ello puede referirse a políticas de igualdad, al hecho de prevenir las actitudes sexistas en el ámbito escolar…. El gran proyecto de este autor catalán, La Escuela Moderna, es un enfoque que mira a la libertad, desde la laicidad se evitaba el dictamen de la religión y que apuesta por el humanitarismo. El material que se trabaja en las clases provenía de otros autores libre pensadores, como Elisée Reclus o Sebastien Faure. Actualmente la Escuela moderna es un elemento que sirve como modelo para llevar a cabo la práctica de la intervención social y educativa humanizadora.

“Enemigo de la desigualdad social, no me limité a lamentarla en sus efectos, sino que quise combatirla en sus causas, seguro de que de ese modo se ha de llegar positivamente a la justicia, es decir, a aquella ansiada igualdad que inspira todo afán revolucionario” (Ferrer, 1990: 14).

Con esa reflexión Ferrer refleja los cimientos de la Educación Social actual, ya que ésta tiene como objetivo erradicar los desequilibrios y problemas sociales y no limitarse solo a reflejarlas sino que también interviene.


BIBLIOGRAFÍA


BEL CARRASCO, "Fundador de la Escuela Moderna: Ferrer Guardia. Maldito Histórico", Tiempo de Historia, nº, 36 (1977), págs. 28-37.

Cuadernos de Pedagogía. Especial 25 años. Pedagogías del Siglo XX. Capítulo
nº 2. Pág. 39 (Material facilitado en el aula virtual por el profesor, autor y editorialdesconocidas).

LÁZARO LORENTE, L.M., "El proceso de Francisco Ferrer Guardia:

Repercusiones nacionales e internacionales, Tiempo de Historia, nº 84, (1981), págs. 28-41.


WEBGRAFÍA


www.antorcha.net (15/03/2014)

www.ase.es (15/03/2014)

www.movimientosrenovacionpedagogica.wikispaces.com (17/03/2014)

www.uhu.es (20/03/2014)

www.portaloaca.com (20/03/2014)

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